La Entrevista
Si despues de casi un año se acaba la relación que creías eterna, puedes pasar un mes llorando, dos tal vez, pero tarde o temprano decidirás salir de la casa para buscar distracciones y olvidarte por fin del hombre que te hizo sufrir. Y esto es justamente lo que hice yo quien, despues de noches pasadas sin poder dormir ahogandome con mis mismas lagrimas, decidí por fin dejar mi cama para volver a la vida, en esto claramente acompañada por mis amigas de jugo de papaya.
Chupando y bailando y haciendo las mismas cosas de siempre, pasa lo inesperado: encuentro a un hombre, guapo, chevere, al parecer buena gente. Por primera vez en mi vida a la clasica pregunta: “quieres bailar?” contesto: “si” y tomo el baile como una terapia contra el dolor y a favor del olvido. Como no solo necesitaba distracciones sino tambien inspiraciones para los articulos, no me limité solo al baile sino tambien tuve la idea de seguir la terapia en la cama. Así que invité a dicho hombre a mi casa. Hasta aquí todo normal, una tipica noche cuencana como chica loca. Solo que yo, ingenua y tambien borracha, no me di cuenta que tal vez no fuera una buena idea llevar a un desconocido al lugar donde vivia. Pero, sorprendentemente, Miranda en este momento tenia todo bajo control! Totalmente involucrada en la vida de sus amigas y sin necesidad de terapia, tuvo la lucidez para darse cuenta de los riesgos que estaban atras de esta invitacion. Conciente de mi condición de deprimida y y de mi necesidad de nuevos temas para los articuolos, sin pedir mi opinion, decidió acompañarme a la casa con el chico, que si podía irse, pero a sus condiciones, o sea, despues de haber contestado unas preguntas...
Imaginense la escena: Miranda sientada en frente del probable ladron, cigarillo en la mano, ojos medio serrados (por falta de lentes, claro, pero esto el no podia saberlo), que pregunta, sin pararse y siguiendo las reglas de La Entrevista, con una voz baja y calma.
Y aqui se cuenta la verdadera conversación:
Miranda: “Como te llamas?”
Chico: “Miguel”
Miranda: “Esto ya se. Quiero los dos apellidos”
Chico: “Gonzales Velez”
Miranda: “Y tu segundo nombre?”
Chico: “Felipe”
Miranda: “Que hacen tus padres, en que trabajan?”
Chico: “Mi mami es profesora, mi papi dentista”
Miranda: “Donde vives?”
Chico: “Por San Blas”
Miranda: “Con quien?”
Chico: “Solano”
Miranda: “Como así, que pasó? Porque no vives con tus padres? Y porque mi novio en cambio no puede salir de la casa?”
Chico: “Es que me casé”
Miranda: “Ah, ya! Y tu esposa?”
Chico: “Divorciamos”
Miranda: “Hijos?”
Chico: “Dos”
Miranda: “Cuantos años?”
Chico: “Tres y uno y medio”
Miranda: “Y que haces en la vida?”
Chico: “Ingeniero”
Miranda: “Y cuanto ganas?”
Chico: “Bastante”
Miranda: “Crees? Bueno. Eres catolico?”
Chico: “Si”
Miranda: “Seguro? Yo soy protestante.”
Chico: “Si, ahhh chevere. Hay muchos protestantes en Cuenca”
Miranda: “En serio? Bueno, pero yo me voy a hacer catolica para casarme con mi novio”
Chico: “Bueno....Pero al final todas las religiones comparten los mismos mandamentos”
Miranda: “No es cierto! No son todas iguales, cada una tiene sus ideales...”
Chico: “Claro, pero hay enseñamientos fundamentales que valen para todas, como no matar”
Miranda: “Si claro, pero no este el hecho, mas bien.....”
Y asi siguiendo por lo menos por una media hora. La Entrevista se transformó en una discusión sobre religiones y filosofia, pero no nos podiamos esperar nada menos de Miranda. La cosa mas sorprendente fue que el chico tomó muy en serio el interrogatorio y pasó el examen, así que pudo quedarse para aliviar mis penas.... Y esta experiencia me dio la oportunidad de ver en vivo como se aplica La Entresvista, herramienta basica para las mujeres que quieran escoger un hombre de manera rapida y sin despertarse con malas sorpresas.



